Aumenta el número de impotentes entre los jóvenes

Hace unas pocas semanas ha salido a la luz un interesante estudio en el que se mostraba que entre el 15% y el 35% de los hombres jóvenes menores de 40 años de edad experimentan problemas para tener o mantener una erección. Quizás si leemos estos datos así no nos sorprendemos, pero si los comparamos con los datos que teníamos hace aproximadamente 20 años en el que se apuntaba que únicamente el 3% de los hombres jóvenes tenían disfucción erectil si que podemos decir que se trata de un aumento importante y preocupante.

Según una importante científica de la Reward Foundation este problema podría ser culpa del porno gratis que está en Internet y del que se tiene acceso desde cualquier dispositivo a golpe de click. Según la experta el aumento del consumo de porno en Internet a alta velocidad ha coincidido con el aumento de hombres jóvenes con disfunción erectil, y aunque es cierto que no se puede apuntar al porno online como único problema, si que los expertos creen que es uno de los grandes culpables. Y es que según este estudio, las personas que ven pornografía a diario y durante mucho tiempo están acostumbradas a llevar el control en todo momento de sus experiencia sexuales, lo que no ocurre en el mundo real.

Además, el mismo estudio apunta que hoy en día más del 90% de los chavales de Gran Bretaña han consumido porno de páginas web gratuitas como por ejemplo https://www.muygolfas.xxx en algún momento de su vida, por lo que con estos datos en la mano, los investigadores destacan que esto es una de las explicaciones de porque los millennials están sufriendo esta enfermedad que generalmente en décadas anteriores solo sufrían las personas mayores y también porqué practican menos sexo que los jóvenes de generaciones pasadas.

Los expertos creen que este problema podría solucionarse si las parejas tuvieran una relación comunicativa y honrada, ya que el principal problema es que muchos chicos jóvenes creen que cuando tienen un encuentro sexual será parecido a lo que ven en las películas porno y normalmente, a no ser que seas el mismísimo Nacho Vidal, eso no suele ser así, lo que provoca que se lleven una gran desilusión o que estén tan presionados con aparentar ser unos portentos en la cama que no son capaces ni de tener una erección en ese momento.